Alergia Alimentaria

Martín Bozzola. Junio 2007 (actualizado abril 2015)

Definición:

Se considera alergia por alimentos a cualquier reacción clínica que sea atribuible a la ingesta de un alimento. Esta definición, incluye reacciones que no se encuentran inmunológicamente mediadas y otras que sí están mediadas por algún tipo de reacción inmunológica.
Entre las reacciones que no se encuentran mediadas por mecanismos inmunológicos se tienen las de intolerancia, en las que el individuo tiene algún tipo de defecto enzimático que lleva a la aparición de reacciones cuando se consumen ciertos alimentos. Este es el caso de las reacciones provocadas por disacáridos que sufren aquellas personas que tienen una deficiencia de disacaridasas. En otras ocasiones, ciertos alimentos contienen elementos que al absorberse pueden provocar reacciones. Es el caso del chocolate, las frutillas, los quesos duros, etc..
Por otro lado, las reacciones inmunológicamente mediadas pueden ser muy variadas, pero siempre responden al mismo alimento. Estas reacciones pueden ser mediadas por IgE, pueden ser de origen celular o bien, mixtas.

Epidemiología:

Existen pocos datos epidemiológicos sobre la Alergia por Alimentos. En una reciente encuesta, se ha determinado que el 5% de los argentinos adultos considera que son alérgicos a algún alimento. Dentro de este porcentaje se encuentran aquellas personas que tienen una percepción sobre el problema, pero que nunca han sido diagnosticados por un profesional. Aproximadamente el 2.5% de los adultos han sido diagnosticados por un médico. El 75% de estas personas son alérgicas a los alimentos considerados dentro del grupo de los “grandes ocho”. Este grupo está compuesto por la leche, trigo, soja, huevo, maní, frutos secos, pescados y mariscos. Teniendo esto en cuenta, se considera que las legislaciones que rigen el etiquetado de los alimentos deben estar dirigidas en advertir al consumidor sobre la presencia de estos alimentos en los productos alimenticios manufacturados.

Espectro Clínico:

Se considera que los alimentos pueden provocar una gama de entidades muy variadas provocadas por mecanismos inmunológicos variados. Entre las enfermedades gastrointestinales se puede tener el Síndrome de Alergia Oral, la Anafilaxia Gastrointestinal, la Esofagitis Eosinofílica, la Gastroenteritis Eosinofílica, Enfermedad Celíaca y la Proctocolitis Eosinofílica. A nivel respiratorio, se puede tener Asma o Rinitis Alérgica. También existe un raro síndrome caracterizado por la presencia de hemosiderosis pulmonar denominado Síndrome de Heiner. En la piel, la alergia por alimentos puede dar Urticaria, Eccema o Dermatitis Herpetiforme.

Diagnóstico:

De acuerdo a la patología y al mecanismo inmunológico subyacente, se pueden elegir distintas metodologías de diagnóstico. Por ejemplo, en las enfermedades en las que existe un mecanismo mediado por IgE, se puede utilizar a las pruebas cutáneas, la determinación de IgE específica en el laboratorio, el test del parche o las pruebas desencadenantes. En aquellas enfermedades con mecanismos mixtos, se puede utilizar el test del parche, las pruebas desencadenantes o la biopsia. Mientras que en aquellas de mecanismo desconocido, es la biopsia la prueba más acertada.
En general, se considera que la prueba desencadenante es la opción más adecuada para el diagnóstico de las alergias por alimentos. Esta es una metodología segura que permite reproducir los síntomas que ha sufrido el paciente de una manera segura y controlada.


Tratamiento:

Al momento no existe otro tratamiento que la exclusión del alimento causante de los síntomas.
Esta sencilla indicación tiene aspecto muy importantes. En primer lugar se debe educar adecuadamente al paciente. Se le debe indicar cuáles son las situaciones de riesgo potencial. Debe aprender a leer las etiquetas de los alimentos en búsqueda de los alimentos sospechosos de causar alergias. En segundo lugar, debe saber actuar en caso de una ingesta accidental y aprender a utilizar las medicaciones de rescate. En tercer lugar, debe comprender que en muchos casos la alergia desaparece, pero esto depende de una adecuada dieta y de aguardar un tiempo prudencial.
Actualmente se están realizando ensayos clínicos para poder acortar estos tiempos de resolución espontánea a través de tratamientos desensibilizantes orales.